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lunes, 26 de marzo de 2012

“El movimiento estudiantil chileno fue una fuente de inspiración”

Viernes 23 de marzo  

Uno de los voceros de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) de Colombia, se mostró esperanzado ante los resultados que se puedan dar después del diálogo que tendrán con el gobierno. El 12 de octubre de 2011, estudiantes universitarios de Colombia realizaron un paro que se extendió durante 36 días.


El dirigente de la Universidad  Nacional de Colombia  comentó en una entrevista con Radio Universidad de Chile que hace algunos días se seleccionó a 23 estudiantes para representar a la mesa (MANE) ante el Gobierno.
Para el movimiento de ese país, las manifestaciones en Chile durante 2011 marcaron pauta sobre la necesidad de exigir a las autoridades una mayor participación de la ciudadanía en la mejora de las políticas públicas.
“Esta no es la generación que verá morir la universidad pública”, pregonaban los jóvenes  colombianos para llamar la atención del gobierno nacional. Además, exigen  que se revoque  el proyecto de la reforma a la Ley 30 de Educación Superior que, según los estudiantes, privatizaría la universidad pública.
El próximo 11 de abril, es la fecha del primer espacio de interlocución entre ambas partes, instancia en que los universitarios le propondrán al Ejecutivo, entendiendo que  la ministra de Educación, María Fernanda Campo, estaba esperando la selección de estos representantes para convocarlos a una mesa de diálogo.
¿Cuál es el balance del movimiento después de las intensas manifestaciones del año 2011?
El gran éxito de las jornadas durante al año pasado fue parar las  contrarreformas. Fue una situación que no veíamos hace mucho tiempo porque hace más de 30 años que aquí las reformas neoliberales se han aplicado en su mayoría en los diferentes sectores de la economía y del  Estado. Las privatizaciones están en un nivel de avance preocupante
El año pasado el movimiento estudiantil logró ponerle freno a ese tema. Y lo hizo en un contexto bastante complicado teniendo en cuenta los más de 8 años en los que se observó la política de “seguridad democrática” del ex presidente  Álvaro Uribe donde fueron perseguidos muchos líderes sociales y estudiantiles, también donde se contabilizaron desaparecidos.
¿Qué factores influyeron en este triunfo del movimiento estudiantil?
El año pasado se vivieron varias  victorias. Por una parte, se logró parar la supuesta legitimidad, que según las encuestas, tenía el actual gobierno. Pero también hace  más de 30 años que el movimiento estudiantil no lograba unificarse. Había dos problemas: Por un lado, la represión que no ha cesado por parte del régimen, pero también cierta manera de la izquierda de hacer mal las cosas con sectarismos, personalismos y falta de memoria. Estos hechos hicieron que durante mucho tiempo camináramos sobre los mismos errores. El año pasado nos pusimos de acuerdo, hicimos una catarsis y decidimos avanzar hacia el mismo lado.
¿Cuál ha sido el trabajo que ha desarrollado la Mesa (MANE) durante los últimos meses?
La mesa nace el año pasado bajo un proceso que llevaba algunos años de trabajo. Pensábamos en un escenario donde se lograra llegar a un acuerdo. Hace algunos días en la ciudad de Manizales, tuvimos una reunión del comité operativo  que está conformado por delegados que fueron elegidos en las Asambleas de las universidades.
Y entonces, de acuerdo a lo que habíamos acordado en otros plenarios el año pasado, nos dimos la tarea de elegir los voceros nacionales. Era importante adelantar esta tarea para poder dialogar a una sola voz con el gobierno nacional, pero también con los demás sectores sociales y organizaciones.
Este equipo de vocerías  está mandatado desde las asambleas locales y desde el plenario nacional para concretar  tareas específicas. La más importante, por ahora, es entrar en diálogo con el gobierno nacional para poner sobre la mesa una serie de exigencias que tienen que ver con el reconocimiento de la organización y del movimiento estudiantil colombiano que está representado en la MANE.
Con la exigencia de que se respeten las garantías políticas y materiales para que el proceso de construcción de una nueva ley de educación y una nueva política pública pueda ser democrática contando con la participación de todos los sectores y estamentos.
En tanto, el gobierno debe presentar una propuesta en lo inmediato-porque la propuesta alternativa tomará su tiempo- que resuelva el tema del déficit fiscal que tienen las universidades. Hoy la cifra  asciende a unos 750 mil millones de pesos.
¿Cuáles son los objetivos ante esta instancia de diálogo con las autoridades?
La expectativa es presentarle al país durante el tercer trimestre del año una propuesta de política pública y de Ley que haga reformas estructurales al sistema de educación superior. Estas reformas  tienen que ver con el financiamiento. Nosotros hemos insistido en que en el país hay recursos suficientes para poder financiar el sistema en un 100 por ciento, por lo menos el de educación superior.
También esperamos avanzar hacia el co-gobierno universitario y en la calidad educativa. Esto último, haciendo transformaciones estructurales sobre  investigación,  extensión y docencia.
Hay una serie de mecanismos que se han ido aplicando en los últimos años ante la estandarización del conocimiento que ha puesto a la universidad en jaque. Hoy se trata de formar mediocremente a una mano de obra que ocupe ciertos cargos en la división del trabajo.
Esperamos que esta ley (reforma a la educación) nos permita avanzar en la forma de organización y reconocimiento de las organizaciones políticas.
¿Cómo evalúas las manifestaciones estudiantiles, entre ellas la chilena,  que se han desarrollado fuertemente durante el último año en la región?
Sin duda los últimos años, podríamos decir desde 2008, el capitalismo en su fase neoliberal ha mostrado una crisis que no tiene salida y los efectos han sido muchos, como por ejemplo, las masivas movilizaciones que se han dado no sólo en América Latina, sino alrededor del mundo. Son movilizaciones de desempleados, jóvenes estudiantes, personas que perdieron sus casas, y que reivindican la posibilidad de tener niveles de vida más dignos.
Lo que tenemos en América Latina es un co-relato ante lo que pasa en todo el mundo. Es importante lo que se dio con el movimiento estudiantil chileno, sin lugar a dudas, para nosotros en Colombia fue una fuente de inspiración.  Fue una manera de decirnos, que a pesar de las dificultades que se viven en nuestro país, por el tema del conflicto social y armado, es posible levantarse y salir a luchar y alcanzar reivindicaciones para el pueblo. También estamos atentos ante lo que ha pasado en otros países como Grecia o Inglaterra. Hay un despertar de los pueblos en todo el mundo.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Por una educación de calidad

Con el retiro del proyecto de reforma a la educación superior del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, que pretendía lograr una meta al 2014 de ampliar los cupos de Pregrado en 600.000 y en postgrado de 45.000, además de buscar elevar en un 50% la cobertura en la educación técnica, tecnológica y universitaria, ahora viene el reto de concertar unas nuevas propuestas en mesas de diálogos con los estudiantes, que con sus movilizaciones lograron que el gobierno diera marcha atrás a las intenciones de aprobar esta iniciativa en el Congreso de la República.
Entre las críticas planteadas por los estudiantes sobresalieron la posibilidad que las instituciones universitarias públicas pudieran ser entidades con ánimo de lucro que recibieran dineros del sector privado incluso hasta llegar a una privatización total; otro punto es la amenaza del TLC con los Estados Unidos, que si bien abre la puerta de entrada de formación extranjera, podría terminar siendo más económica, pero de baja calidad, a la hora de que no haya la adecuada supervisión por parte de los entes de control.
Otros puntos relevantes para que los estudiantes truncaran este proyecto se centraron en afirmar que la reforma se quedaba corta en explicar cómo compensar la mayor cobertura y el énfasis hacia lo tecnológico sin bajar la calidad profesional.
En 2007 según cifras de la Unesco el gasto total destinado a la educación superior en Colombia corresponde a un 2.5% del PIB, 1.6% de fuentes públicas y 0.9% de fuentes privadas. En comparación con otros países como Estados Unidos y Corea del Sur que sobresalen en las estadísticas con una inversión en la educación terciaria, del 3.1% y del 2.8% del PIB, podríamos decir que nuestro país se encuentra en un nivel muy cercano a estos en proporción de inversión hacia la educación, incluso muy por encima de países de Latinoamérica como Chile, México, Argentina y Perú.
Sin embargo, el gasto público por estudiante con relación a la riqueza nacional anual por persona es muy alto lo cual significa un elevado costo del sistema. Esta relación en Colombia es del 52% per cápita, mientras en Argentina es del 14%, Chile el 12%, y Corea del Sur 9%. A esto se suma la baja tasa de acceso a la educación terciaria que se refleja en una tasa bruta de matrícula del 33%, mientras en Chile es del 52%, Argentina 67% y Corea del Sur 91%. En resumen en el país el gasto público por estudiante es muy elevado y el acceso a las instituciones públicas es limitado. Obviamente una importante política es controlar el grado de evasión y elusión de los impuestos para conseguir altos ingresos por recaudo tributario y así poder dedicar un mayor presupuesto a más estudiantes.
Con estas cifras y por el buen momento económico que pasa el país, es clave aprovechar y concertar una buena reforma educativa entre los estudiantes y el gobierno, que fortalezca la ampliación de nuevas instituciones técnicas, tecnológicas y profesionales, así como expandir la educación virtual a los lugares de poco acceso, además de una vigilancia a los estándares de calidad, logrando el máximo de cobertura y optimización del gasto. El punto de encuentro entre ambas partes es el propósito de ampliar la oferta de cupos, las diferencias las suscitan el financiamiento y la calidad, donde habrá que llegar a acuerdos razonables.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Este jueves los estudiantes vuelven a las calles

Con marchas simultáneas en Chile, Perú, Argentina, Brasil, México, Ecuador, Colombia y otros países del continente los estudiantes salen de nuevo a respaldar la educación pública.

Marchas estudiantiles.Luego de que las protestas, manifestaciones, concentraciones y expresiones artisticas realizadas por los estudiantes expresando su rechazo a la Reforma de la Educación Superior cumplieran su objetivo de hundir el proyecto, este jueves el movimiento estudiantil regresa a las calles.
En Bogotá los alumnos saldrán desde las diferentes universidades y puntos autorizados de la capital de la República para concentrarse en la Plaza de Bolívar donde sobre el medio día se adelantarán actos culturales y un concierto.
En el evento estará presente la música de artistas como Jorge Veloza y los Carrangueros de Ráquira, La Real Academia del Sonido, Doctor Krápula entre otros.
"Hay varias cosas a resaltar la primera es que hay una serie de problemática en materia de educación en todos los países y falencia de educación y cultura en algunos países del mundo y políticas de una educación con derecho", sostuvo Jairo Rivera de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil en diálogo con Caracol Radio.
Por medio de la movilización de este jueves los estudiantes colombianos mostrarán su apoyo a los movimientos con similares objetivos que se existen en el continente, en especial expresarán su respaldo a los estudiantes chilenos que completan más de 7 meses de movilizaciones en contra de las reformas educativas planteadas por el gobierno del presidente Sebastian Piñera.
A las movilizaciones en el continente se sumaron las voces de los estudiantes de Hatí, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá entre otros, que como en Chile o en Colombiaexigen educación de alta calidad.
Por su parte la Policía Metropolitana de Bogotá indicó que reforzará el pie de fuerza en la ciudad con 2 mil 500 uniformados, ubicados en puntos estratégicos de los recorridos, además de sobrevuelos para evitar perturbaciones al orden público.